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 La Magnetoterapia es una técnica que utiliza campos magnéticos aplicados en el organismo con imanes o generados a partir de bobinas eléctricas, provocando cambios en varios de los tejidos del propio cuerpo humano. También es conocida como terapia magnética, magnoterapia e imanoterapia.

Su fundamento consiste en que la colocación de los imanes o de campos magnéticos generados a partir de campos eléctricos en el cuerpo, producen campos magnéticos que son capaces de generar aumentos en la circulación sanguínea del tejido que se esté trabajando o que está lesionado, produciendo esto disminución de la inflamación, así como de sus síntomas: disminución del dolor y tumefacción.

Esto es debido a que los campos son capaces de atraer sustancias de la sangre como la deoxihemoglobina (hemoglobina que no tiene oxígeno para transportar) siendo esto capaz de tener efectos en la propia circulación de la sangre.

Cómo funciona la Magnetoterapia

La magnetoterapia de alta y baja frecuencia funcionan debido a que en nuestro organismo hay una gran cantidad de iones libres e incluso moléculas equilibradas eléctricamente como el agua que funcionan como dipolos debido a la orientación de sus cargas, cuando se someten a la influencia de un campo magnético al que se dota de una frecuencia en función de la patología a tratar, se aporta un incremento del movimiento a estas substancias por efecto de encontrarse en medio de un campo magnético oscilante y ser repelidas o atraídas en función de su carga, el efecto no es tan intenso como para proporcionar calor que debamos valorar como un elemento más de la ecuación terapéutica, aunque en algunos casos los pacientes lleguen a percibirlo, este movimiento extra acelera los procesos químicos en el organismo, favorece la acción de la bomba sodio potasio y ayuda a regular los intercambios en un tejido en que estos se veían disminuidos por la acción de una patología crónica o inflamatoria.

La magnetoterapia actuará también sobre el tejido óseo, la linfa, los músculos, en todos estos casos va a acelerar el trofismo y favorecer los procesos de rehabilitación.

Tipos de enfermedades que pueden ser tratadas con la Magnetoterapia

Las principales aplicaciones en la medicina con fines terapéuticos son los siguientes:

  • Alteraciones pasajeras de la circulación sanguínea cerebral después de un insulto o trauma.

  • Neuritis en diferentes localizaciones, dolores fantasmas y polineuritis vegetativa.

  • Ganglionitis inflamatoria de los troncos simpáticos.

  • Enfermedades isquémicas ligeras y de grado medio del corazón, endoarteritis, arteriosclerosis oclusiva de los vasos de las piernas y los brazos.

  • Insuficiencia venosa crónica, incluyendo alteraciones tróficas.

  • Asma bronquial y neumonías prolongadas.

  • Enfermedades ulcerosas del estómago y del duodeno, hepatitis subagudas, incluyendo la viral y pancreatitis subaguda.

  • Osteoartrosis en todas sus manifestaciones articulares.

  • Enfermedades distróficas e inflamatorias de las articulaciones; fractura de huesos tubulares y del maxilar inferior.

  • Dermatitis crónica, psoriasis, esclerodermia.

  • Heridas de tejidos blandos. 

  • Otitis agudas, amigdalitis, odontalgia y flemones posoperatorio.

Beneficios de la Magnetoterapia

Biológicos

Para conocer sus efectos biológicos en el cuerpo es necesario saber que existen dos formas terapéuticas de aplicación relacionada con su frecuencia Hz. Se habla de Magnetoterapia de baja y /o alta frecuencia. Es así como la baja frecuencia está en rangos de 1 a 100 Hz y los de alta superando los 100 Hz hasta los 8000. Dependiendo de qué frecuencia sea utilizada son los diferentes efectos en el organismo.

  • Baja Frecuencia: (alta capacidad de penetración en el ser humano) → Regeneración de tejidos, vasodilatación, etc.

  • Alta Frecuencia: (baja capacidad de penetración en el ser humano) → Mitigar el dolor de origen neurológico.

Bioquímicos

  • Produce una desviación de las partículas con carga eléctrica en movimiento.

  • Producción de corrientes inducidas, intra y extracelulares, movilizando así varios minerales con diferentes cargas.

  • Reparación en los huesos y colágeno. Efecto piezoeléctrico.

  • Aumento de la solubilidad de distintas sustancias en agua.

En las células

  • Estimula el metabolismo celular: ATP, AMPC y ADN. Síntesis de proteínas y producción de prostaglandinas.

  • Activación de las bombas celulares: Na+, K+, Ca ++. Potenciales de membrana.

En los tejidos, órganos y sistemas

  • Relajación de las fibras musculares tanto lisas como estriadas.

  • Vasodilatación: lo cual conlleva regeneración de los tejidos.

  • Antiinflamatorio: por la llegada de nutrientes a la zona afectada por el efecto de aumento de la circulación sanguínea.

  • Regulación circulatoria:  vasodilatación arterial y favorecedor del retorno venoso.

  • Aumento de la presión parcial de oxígeno: demostrado por Warnken. Aportando así más oxígeno a todos los órganos y tejidos.

  • Aumento de la fijación del calcio en el hueso.

  • Regulación del dolor – efecto analgésico.

  • Efecto relación en general: liberación de endorfinas, relajación muscular propiamente dicha y disminución de la tensión arterial por vasodilatación. 

Limitación, Contraindicación y/o Efectos adversos

  • Embarazo.

  • Hemorragias activas.

  • Marcapasos.

  • Hipotensión.

  • Infecciones víricas o micóticas.

 

En conclusión, con la utilización de la magnetoterapia se induce al cuerpo de manera natural a su propia curación, no tiene prácticamente efectos colaterales, se pueden utilizar en conjunto con otras herramientas sanitarias o parasanitarias, es indolora, no es invasiva, fácil para la persona como para quien aplica, los efectos en el organismo perduran por largo plazo de tiempo.