Es importante entender que las varices se presentan cuando existe un funcionamiento inadecuado de las válvulas venosas de las piernas, lo que puede provocar inflamación y cambios en la piel.
 Las causas principales de la aparición de varices son: pasar muchas horas de pie sin moverse, ser obeso o tener sobrepeso; trombosis venosa previa, tener antecedentes familiares de varices, llevar una vida sedentaria, embarazos y hasta pasar más de 3 horas en un avión.
Respecto a los síntomas se presenta: aumento de la presión venosa, se nota más en las piernas que en los pies. Provoca calambres, edema, picor, pesadez en la parte inferior; varices visibles y hasta úlceras en estados finales que son difíciles de tratar.
Existen tres tipos de varices: “Telangiectasias, arañas vasculares, varices reticulares y varices tronculares” estas se miden por el grado en que se encuentran, varia de 1 a 4.
Las venas Telangiectasias y arañas vasculares suelen tratarse por motivos estéticos y no influyen en el retorno venoso de las piernas; por el contrario, las varices reticulares y varices tronculares, necesitan un tratamiento ya que no pueden desaparecer por si mismas y pueden ocasionar complicaciones en la piel junto a aparición de úlceras.
Sufrir de varices en ocasiones lo asociamos a un riego de trombosis y suena muy razonable, pues estamos hablando del sistema circulatorio; pero, primero debemos tener en cuenta que la trombosis venosa profunda como su nombre lo indica, afecta venas más a fondo en el organismo y suele presentarse por otras razones de más relevancia que las varices.
La Trombosis venosa afecta las venas más profundas y es más frecuente en personas que hayan sido intervenidas por una cirugía, traumatismos graves, encamamiento prolongado, patologías cardiopulmonares y enfermedades graves como el cáncer. En ocasiones un fragmento de trombo o coagulo puede desplazarse hasta una arteria de los pulmones obstruyéndola y provocando una embolia de pulmón.
¿Entonces, las varices no tienen ninguna relación con los trombos?
En realidad, está asociación tan directa es errónea pues depende mucho de que tipo de varices se presenten y en qué estado se puedan encontrar. Así mismo, las varices tienen que asociarse a otros factores externos para aumentar el riesgo de padecer trombosis venosa profunda.
 Sufrir de varices de primer grado y llevar una vida sedentaria, con poca actividad física, consumo de tabaco, consumo de anticonceptivos orales y vaginales; son factores que aumentan la posibilidad de incrementar las varices y llegar a padecer una trombosis.
Es posible detectar a tiempo el estado de las varices y realizar una exploración denominado Doppler arterial, con esta ecografía es posible detectar el flujo sanguíneo y permite realizar una cartografía venosa de la extremidad. Una vez conocidos los resultados, se puede empezar a tratar el problema de varices.
Es muy importante tratar las varices después de un diagnóstico, de lo contrario, esto tendría consecuencias graves como una trombosis venosa que puede presentarse como un cordón de aspecto rojizo, caliente y doloroso bajo la piel.
Igualmente, puede presentarse también una Varicorragia que produce un sangrado por rotura de la pared de la variz y puede provocar una hemorragia significativa que requiere de atención medica inmediata. Por último, se corre el riesgo de sufrir una dermatitis lo cuál conduce a una inflación y enrojecimiento de la piel.
¿Cuáles son los principales síntomas principales de Trombosis?
·         Hinchazón de una pierna
·         Dolor de intensidad variable
·         Calor y enrojecimiento de la extremidad
·         Dolor al caminar
·         Tos, dificultas para respirar
·         Dolor en el pecho
·         Sensación de pesadez
 ¿Se puede prevenir?
Teniendo en cuenta que uno de los factores de varices y trombosis son la mayoría de edad y los factores genéticos es muy probable que, ante la edad y los factores genéticos sea un poco difícil de tratar; pero, con un diagnóstico a tiempo, se pueden tener cuidados y realizar tratamientos que reducen el riesgo de que la enfermedad avance.
Fleboterapia, un tratamiento que consiste en restablecer de forma permanente toda la circulación perforante y superficial de toda la extremidad o región tratado, es decir un proceso regenerativo.
De igual manera, llevar una vida más activa, evitar el consumo de tabaco y evitar píldoras anticonceptivas; puede contribuir a reducir el porcentaje de que la enfermedad avance.
 Del mismo modo, los sometimientos a intervenciones quirúrgicas son un riesgo alto de sufrir una trombosis, para eso se debe tener en cuenta en donde y con qué profesionales se realizará la cirugía; donde se cuente con toda la precaución y  cuidados posibles.